El acoso homofóbico amenaza a casi 3.000 escolares homosexuales en Navarra
 

pamplona. "En los institutos en los que realizó sesiones educativas, uno de los insultos que más se escucha es 'maricón', también oigo otros como 'marimacho', 'travelo', 'nenaza' o 'bollera". Esta realidad que describe Ainhoa Saiz, psicóloga de Kamira, cooperativa que gestiona los servicios de Mediación y Orientación Familiar del Gobierno foral, oculta una terrible realidad, la situación de riesgo en la que encuentran los escolares que no se definen como heterosexuales, un colectivo que reúne en Navarra a más de 4.650 adolescentes y jóvenes de entre 10 y 25 años, si extrapolamos los datos de un estudio realizado en 2008 por la Federación de Lesbianas, Gays, Trasexuales y Bisexuales (FELGTB).

La homosexualidad es la primera causa de acoso en los institutos, según los colectivos gays. Uno de cada tres chicos cambiaría de pupitre si supiera que su compañero es homosexual y nueve de cada diez cree que lesbianas y gays son peor tratados que los demás. Una percepción que refrendan los datos. El 64% de estos jóvenes afirma haber sufrido violencia psíquica o física en las aulas, es decir, que casi 3.000 escolares navarros están amenazados por el bullying homófobo.

Estos elevados niveles de rechazo a la diversidad sexual que perviven entre los adolescentes, sobre todo, entre los chicos, se traducen en situaciones de acoso escolar que pueden comprometer el desarrollo psicológico de los menores y dar al traste con su formación académica. "Cuando rompes las normas, cuando te sales de los establecido y de lo que de manera más o menos sutil se considera correcto, hay un castigo: aislamiento, humillaciones, vejaciones", señala Saiz.

Sin embargo, son pocos los datos disponibles sobre la homofobia a estas edades, un problema invisibilizado en los planes genéricos de lucha contra la exclusión en el sistema educativo. Un mutismo que se extiende a las estadísticas, pero que arranca de otro silencio más amargo, el de las propias víctimas del acoso. "Admitir que se es objeto de bullying es embarazoso para un menor, pero si además ello conlleva hacer pública su orientación sexual el asunto se torna dramático", señala una orientadora escolar. Por ello más de la mitad los padres desconoce que sus hijos sufren acoso escolar.

Por otra parte, cuanto menor es la población del lugar de residencia con más intensidad se vive la homofobia, según el estudio de la FELGTB, lo que confirma que vivir en poblaciones pequeñas como las navarras sigue siendo un factor de riesgo para los jóvenes gays y lesbianas.

La presión de la religión católica, que niega la diversidad de vivencias de la sexualidad, la rigidez de los modelos de masculinidad y feminidad frente a las variadas culturas que conviven en grandes ciudades, la falta de anonimato propia de las pequeñas localidades, la carencia de asociaciones y la escasez de lugares de socialización como los locales de ambiente explican la fuga de jóvenes gays de sus pequeñas poblaciones a ciudades como Pamplona, o de ésta a otras como Madrid o Barcelona. El objetivo no es otro que huir de una situación escolar y social, cuanto menos perturbadora. Para los expertos, las causas de esta variante del bullying , que deja al alumno expuesto a la exclusión, las amenazas, los insultos y las agresiones, son diversas, entre ellas, la homofobia latente en la sociedad. "Lo políticamente correcto hace que en el mundo adulto no se escuchen comentarios como los que realizan los jóvenes, pero si preguntáramos a los padres cómo se sentirían si su hijo fuera gay o lesbiana, la mayoría contestaría que preferiría que no lo fueran 'porque van a sufrir mucho', señala la psicóloga. La adolescencia es el periodo en el que se termina de construir la identidad personal y la orientación sexual, "de ahí -añade Saiz- que aparezcan más marcados los estereotipos de género. Es como si necesitaran identificar claramente al 'otro' para saber mejor quién son ellos".

machismo Una situación que se da de forma más marcada entre los chicos que entre las chicas. "La socialización de la violencia es una variable que se encuentra firmemente asociada al género", indica a este respecto el sociólogo de la UPNA Teodoro Hernández de Frutos, uno de los expertos más reputados en el estudio del bulliyng . "Existen muchos indicios que apoyan la tesis de que la violencia es un fenómeno cotidiano en la escuela, que la mayor parte de hechos violentos son perpetrados por chicos y que pueden ser catalogados como expresiones violentas de ciertos tipos de masculinidad, por lo que consecuentemente las escuelas pueden jugar un importante papel en la prevención de la violencia".

La actitud del centro y los profesores resulta clave para combatir este fenómeno, sin embargo, la mitad de los escolares gays valora como negativa la actitud en el entorno educativo y sólo tres de cada diez cuentan con el profesorado a la hora de consultar dudas sobre sexualidad. Tampoco los docentes, la gran mayoría ignora la condición sexual del alumnado, lo tienen fácil. Pese a que la LOE ordena trabajar la cuestión de la diversidad afectivo-sexual, la falta de preparación, medios y, en ocasiones, de motivación hace que este sea un reto pendiente, lo que ha llevado a la FELGTB a elegir el lema La escuela sin armarios para la edición de este año del Día del Orgullo.

http://www.noticiasdenavarra.com/ediciones/2009/06/27/sociedad/navarra/d27nav10.1640135.php

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